La fauna exacerbada se puede bioregular, no repeler ni ahuyentar sino coexistir todos en justa armonía y equilibrio. A eso se le llama adaptación, paciencia, resiliencia y sustentabilidad. Conoce una ecosolución.
La agricultura en muchos países ocupa un buen espacio dentro de la economía y la empleabilidad, ya que de ella depende el nivel de exportaciones al que puede alcanzar un país, a través de la fruta, vegetales y agroalimentos. Revisa la entrevista completa realizada por Diario Frutícola a nuestra gerenta y fundadora, Leonora Sepúlveda, AQUÍ
Sin embargo, el tener calidad y rendimiento puede significar un reto, en que a veces se ve interferido por la llegada de fauna que quiere alimentarse o buscar un hábitat en el huerto cultivado, el cual puede ser invadido por pájaros, ratones, conejos o insectos.
Los pájaros – aves hermosas y agradables de escuchar – desentierran las semillas, se comen las plantas y pican la fruta para alimentarse, generando picaduras y pérdida del producto, para evitar esto hay varias técnicas e implementos, desde las más domésticas a otras que cuentan con desarrollo biotecnológico.
Ahora que Chile está en momentos claves con sus cerezas, ya hay registros de «picado», colapsando las células que se encuentran debajo de la piel de la fruta.
El daño causado por las aves en los cultivos de cerezas y muchos otros cultivos puede variar según la especie de ave, la cantidad de ellas y la época de la cosecha. En general, se estima que las aves pueden causar pérdidas que pueden afectar gran parte o la totalidad de la producción, afectando en el rendimiento y la inversión realizada.
La consecuencia más grave de las picaduras de pájaros es la pudrición de la fruta.

de AgrocCare Chile, desarrolló BirdCare Top®,
controlador de aves para la agricultura.







